Tuesday, February 23, 2010

Antonio: Su Búsqueda De Una Carrera

Cuando le pregunto a Antonio, mi padre español, si él puede contarme una historia importante de su vida, él sabe exactamente de que quiere hablar. “¿Estás lista?” me pregunta.

Estamos sentado a la mesa en la sala de estar. Antonio está llevando su bata de baño. El me dice que cuando terminó servicio militar, decidió regresar a su pueblo. Tenía veintiuno años. Él vivía con su abuela, sus padres, y su hermana menor. “La situación económica en casa era mala. Mi padre no tenía trabajo, y yo tampoco trabajaba porque había salido del ejercito,”Antonio me dice con tristeza. En enero de 1971, decidió venir a Sevilla a buscar trabajo.

Dioni, mi madre española, entra la sala y comenta a Antonio que su cuenta es muy larga. “No me interrumpes,” dice Antonio, y él cierra los ojos. No quiere olvidar aún parte de su historia. Dioni sacude la cabeza y sale.

Seguimos con la historia. En Sevilla, quedaba con su tía, y cada día él veía a las ofertas de empleo en el periódico. ¿Su primer trabajo? Vendedor de Biblias. “De cada Biblia que vendía, ganaba trescientos pesetas [1,80 Euros]. No tenía preparación para vender, y vendí solo cuatro o cinco,” dice Antonio. El no tenía éxito con ese trabajo. No tenía dinero, y un trabajo con sueldo constante era una necesidad.

Encontrando un trabajo después del servicio militar no es una hazaña pequeña, según John L. Horton, sargento de artillería jubilado. En su artículo “How to Find a Career After Military Service,” dice que tarda “entre tres y nueve meses” para los ex militares encontrar a trabajos. Horton aconseja a ellos a preguntar a sus familias para ayudarles en sus búsquedas.

Y eso es exactamente lo que hizo Antonio. Su tío, que vivía en Triana, habló con su cuñado que tenía hermano, Paulino, que trabajaba en el Colegio Portaceli. “Paulino me presentó al director del colegio. Mantuve una entrevista con el director y a los pocos días me llamó para que fuera a trabajar al citado colegio,” dice Antonio con orgullo en su voz, añadiendo,“fue un día importante para mí.”

1 comment:

  1. Kristen, la estructura y el ritmo narrativo de tu texto son muy acertados. También lo es el principio del mismo, en el que el protagonista, Antonio, aparece representado en el mismo momento de contarte a ti su historia. Los detalles sobre el contexto en que tiene lugar su narración y las citas que de esa narración has escogido nos permiten representar a Antonio con bastante realismo. Has utilizado gestos y expresiones de Antonio MUY acertados para que nos lo podamos imaginar con más viveza.
    Lo que no encuentro a la misma altura de todo lo que acabo de mencionar es la propia historia de Antonio, ya que por una lado no hay en ella nada que sea realmente significativo o excepcional, ni sabemos qué es cuál era el trabajo que iba a realizar en el colegio Portaceli, ni cuándo ocurrió eso. Sin estos elementos, la historia no tiene sentido ya que no tiene conclusión. Tampoco hay un contexto más amplio en el que situar la historia, ya que la referencia de John L. Horton son de Estados Unidos, donde las cosas, especialmente en aquellos años eran muy distintas.
    Con tu gran intuición para la escritura, tu sentido narrativo y tu capacidad de descripción y observación, seguro que realizas textos de gran interés y calidad en los próximos meses. Es importante, eso sí, que busquemos los detalles informativos que convertirán tus historias en verdaderos textos informativos.

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