Friday, March 26, 2010

Padres españoles, abuelos estadounidenses

“Ay, Antonio, ¡vas a cortar la lengua!” dijo Dioni. Él estaba comiendo media de una manzana después de la cena, como siempre. Pero la manera en que él come una manzana es un poco extraño. Él corta un pedazo de la manzana con un cuchillo y lo come del cuchillo, con la parte más afilada orientada a la lengua.

“¿Has cortado la lengua alguna vez?” le pregunté a él. Él me miró con una expresión divertidísima en la cara. No podía parar de reír.

“Nunca,” dijo Antonio, y continuaba comiendo la manzana de la misma manera.

“Los hombres de mi pueblo se comen de manera espantosa,” dijo Dioni.

“¿De qué manera?” le preguntó. Dioni le hizo una señal a Antonio y empezó a reír. Antonio sonrió y se encogió de hombros.

Ellos me recuerdan a mis abuelos, los padres de mi mamá. Dioni le gusta hablar mucho y hacer muchas cosas. Se vuelve loca si tiene que quedar en la casa más que unas horas. También, se mete con Antonio. A ella le gusta saber el chisme de las personas aquí en Sevilla y de los celebridades. Ella sabe más que yo de los celebridades estadounidenses.

Mi abuela, Mom Mom, siente igual. Ella es presidente del complejo de apartamentos en donde vive en Florida. Siempre está hablando con gente y ella también se mete con mi abuelo, Pop Pop. Mom Mom observa la gente por la ventana y si algo está ocurriendo en el complejo de apartamentos, ella está allí.

Antonio es más tímido y le gusta leer y ver la televisión. Otra vez, es lo mismo con mi abuelo. Un día ideal en la mente de mi abuelo sería ver muchas programas de deportes y de la historia.

Estoy muy entusiasmada ver mis abuelos al fin del próximo mes. Ellos van a hacer un crucero que tarda treinta días y una de las paradas es en Cádiz. Ellos van a venir a Sevilla durante ese día. ¡Añora a mi familia y no puedo esperar a ver algunos de los miembros!

"Cuando paso por el puente, Triana, contigo vida mía"

El fin de semana pasado, fui al apartamento de mi intercambio, Laura. Ella me invitó a comer en su casa. Mostré mi mapa a mis padres españoles y ellos dijeron que no era necesario coger el autobús (al contrario de lo que dijo Laura) porque no estaba muy lejos. Pero estaba bastante lejos y yo llevaba botas con tacones y cuando llegué a su calle ella me dijo caminar a la izquierda, pero ella vivía a la derecha. Pues estaba perdida por un rato pero también vi más de Sevilla que antes.

Eventualmente llegué al apartamento de ella, en donde estaba ella y un chico de Cádiz, uno de sus compañeros de cuarto. Ella me cocinó una tortilla española. Dioni me dijo que no es el nombre de la comida porque la sirve en otros lugares, pero es el nombre, estoy seguro. La tortilla no queda junta, pues la comida era más como pedazos de patatas y huevos. ¡A mi no importa porque tenía buen sabor!

El chico practicaba el inglés conmigo. Él no sabía muchas palabras pero me gustaba enseñarle unas.

Después de la comida, fuimos al apartamento de su vecino. Había ocho personas españolas allí. Todas estaban bebiendo, fumando y hablando muy rápidamente. Pienso que el alcohol aumentó su habilidad hablar deprisa. Un chico estaba fumando un porro, algo que me sorprendió, pero aquí en Sevilla es legal tener y fumar su propio marihuana.

Aparte de ese aspecto, parecía mucho a una fiesta en un apartamento de Estados Unidos. Personas estaban sacando fotos y había música.

Pero, de repente, ellos empezaron cantar flamenco. Un chico cantó una canción en el estilo fandango. Todas las otras personas dieron una palmada. Después, Laura cantó otra canción. “Ella es buena actriz,” me dijo su compañero de cuarto. “Quizás demasiado.” Ella cantaba más alta que todos los otros. Pero me gustaba estar en esta atmosfera. Estoy en una clase de flamenco pero no pensaba que las personas cantaba el flamenco en la vida cotidiana. A mi me gustaba mucho la música y pienso que es bueno que las personas de mi edad sepan cantar canciones muy importantes de su cultura.

Thursday, March 18, 2010

"Rubiaaa"

Es interesante observar como me trata la gente de Sevilla porque tengo pelo rubio. Las mujeres me miran con odio, o, a veces, no me miran. Una excepción era cuando fui a una clase de cocina con mi grupo de interés de CIEE. Allí, la madre de la casa jugaba con mi pelo.

Me pregunto que piensa mi familia española. Dioni me preguntó si el color de mi pelo es natural o no (¡si, es!), pero nada más.

Los hombres me llaman “rubia.” Otros me miran y apartan la mirada muy rápidamente. Soy una extraterrestre. Destacar es algo nuevo para mí. Siempre he mezclado con la gente. En mi universidad en Estados Unidos, la mayoría de las chicas tienen pelo rubio.

Es frustrante porque, en serio, soy una persona y tengo pensamientos y habilidades como cualquiera otra persona. Pero aquí la primera cosa que llama la atención de las personas es mi pelo rubio. Normalmente digo algo a las personas en español porque es divertido sorprenderles. Siempre después de decir algo, tengo que ahogar una risa de picardía.

La reacción que me gusta más es de los bebes con pelo rubio y ojos azules como yo. Ellos me miran con una sonrisa. Parece que ellos pueden ver las semejanzas entre nosotros.

Tuesday, March 9, 2010

Somos diferentes

Estábamos mirando a la televisión—yo, mi padre español y mi madre española. En el programa, las locutores estaban hablando de una chica que podía cantar y bailar.

Dioni me dijo que su madre siempre preguntaba por qué las personas no podían hacer todo. “Mi madre decía, ‘Somos iguales; somos los mismos cuando nacimos. Pero, ¿por qué somos diferentes?” dijo Dioni.

“Si cada persona pudiera hacer todo, no necesitaríamos nadie,” seguía Dioni. Ella me explicaba que ella me necesita y que yo le necesito; también, que las personas necesitamos las personas de campesino para que podamos comer y necesitamos los pilotos para que podamos viajar.

“Prefiero tener menos habilidades y más interacciones con personas en vez de tener la capacidad hacer todas las cosas en el mundo. Me gusta hablar con personas. Que tristeza sería si nadie necesite a nadie,” dijo Dioni.

Yo nunca había pensado en eso. Estoy de acuerdo con ella, pero, para mí, no es un misterio por qué cada persona no tiene las mismas habilidades— es porque cada persona viene de padres diferentes. Da sentido. Pero es bueno que tengamos que depender de otras personas. Por eso, las personas del mundo se quedan conectados.

Thursday, March 4, 2010

Aventuras en correos

La semana pasada, fui a la oficina de correos en la Avenida de la Constitución. Era muy grande y cuando entré, no sabía que hacer. Miraba a la izquierda y a la derecha. ¡Estaba muy confundida! La oficina de correos en mi pueblo es muy pequeñita y solamente se tiene que ponerse en la cola. Pero, en esta oficina, había muchas opciones diferentes. Pregunté a una guardia de seguridad que debía hacer y, después de que él se reía de mi, me ayudó.

Después, estaba sentando cuando un hombre raro de cincuenta años, más o menos, sentaba demasiado cerca de mí y me dijo, “Hola, ¿estás norteamericana?”

“Sí,” le dije, y empecé explicar que estaba estudiando en España por el semestre y estaba quedando con una familia española, etc. “Quiero mandar unos postales a mi familia y a mi novio pero este banco es muy grande y…” yo dije, continuando.

“Esta es una oficina de correos…” me dijo.

“Sí, sí,” le dije, y continuaba hablando.

Él me miró como si yo estuviera loca y dijo, “Tengo que ir, hasta luego.” No sabía por qué había salido tan rápidamente. Él tenía mucho interés en mí pero de repente, él salió. Pensaba en la conversación, y solté una carcajada. He dicho “banco” en vez de “oficina de correos.” Claro, yo sé la diferencia entre los dos, pero no sé porque he dicho la palabra equivocada.

Pues, tengo un consejo: si quiere quitarse de encima de una persona rara, simplemente tiene que hablar como una persona demente. ¡No lo hice a propósito, pero ahora sé que funciona muy bien! :)