Wednesday, May 5, 2010

Todas las cosas se van

Mi vida aquí ha sido como un sueño. El fin de semana pasado, fui a Lagos, Portugal con unas de mis amigas. Al principio, antes de decidir ir, estaba pensando, “¿Debo ir? Tengo trabajo para mis clases...” Pero mi amiga no me dio una opción y mis amigas que han estudiado aquí el semestre pasado dijeron que eran el viaje que han gustado más que todos los otros. Entonces yo fui y estoy muy alegre por eso. Las playas eran bellísimas y conocí a unas personas amables. Fuimos a tres playas diferentes en las tras días que estábamos allí. También fuimos a mirar a la puesta del sol. Había muchísimo aire pero valía la pena. La noche era despejado y perfecto. Fue mi último viaje del semestre y podía pedir más.

Aquí, he aprendido que los estudios no son todo. Es decir que estudiar no es la cosa más importante de la vida. No estoy diciendo que no hay ningún valor en estudiar, porque claramente no es verdad. Es sólo que he trabajado duro por toda mi vida. En España, me di cuente que es posible, y mejor, trabajar y disfrutar – las dos cosas. También, pienso que he tenido menos trabajo aquí pues tengo más tiempo libre para disfrutar con amigas. Pero esta actitud es algo que me voy a recordar cuando regrese a los Estados Unidos. Siempre he sido competitiva en escuela pero, ¿con qué fin? Es necesario mantener notas aceptables pero no tienen que ser sobresalientes (lo siento, Mamá y Papá J).

En relación con los Estados Unidos, el sábado pasado mi hermana fue al baile del colegio (junior prom; hay dos en la escuela secundaria en nuestra ciudad). Ella es en su tercer año en la escuela y fue con su novio que es en su cuarto año. Él nació en Cádiz y asistió a una escuela en Gibraltar por unos años. Ha visitado a Sevilla unas veces y le dio a mi hermana unos consejos para mí, como que no debo ir muy lejos del centro de la ciudad. Ellos empezaron su relación cuando estuviera aquí; es una coincidencia buena. Dioni dice que cuando ellos se casen, voy a regresar mucho a España. Con diecisiete años, ¡espero que mi hermana no esté pensando en eso!

Estaba muy sorprendida cuando viera a las fotos del baile. Ella y yo nos parecemos mucho ahora, mucho más que antes. Ella tiene pelo moreno y rizado pero tenemos la misma cara. También tenemos las mismas expresiones y peculiaridades. Somos gemelas con una diferencia de cuatro años entre nuestras edades. La echo de menos. Ella siempre me entiende.

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